sudo y su

Los administradores del sistema, entran con su cuenta en contadas ocasiones siempre para hacer temas de mantenimiento y administración.

Nosotros somos usuarios particulares, curiosos eso sí, pero no pertenecemos a una corporación, empresa o colectivo conectado a un ordenador con GNU/Linux controlando toda la red. Nosotros hemos instalado GNU/Linux en nuestro ordenador para ir aprendiendo a manejarnos con este sistema tan de moda y del que hemos oído hablar tanto desde hace muchos años.

Lo tenemos instalado en nuestro ordenador personal y sólo estamos nosotros como usuario. Al instalar un sistema GNU/Linux se nos piden los datos de un usuario que es el que utilizaremos para loguearnos y que es de tipo usuario normal. Esto es así en la distribución Ubuntu y en todas las distros basadas en ella. Es decir, que la cuenta de administrador viene deshabilitada.

Si no fuera así, tendríamos un peligro enorme porque cualquier descuido podría fastidiar el sistema y/o desajustarlo y no podríamos arreglar el desaguisado por falta de conocimiento al ser usuarios sin ese tipo de conocimientos. Por tanto, la mayoría de distribuciones, siempre que ejecutemos un comando de tipo administrativo o realicemos actualización del sistema, o intentemos dar/quitar permisos, crear/borrar usuarios, etc. nos pedirá la contraseña del administrador para verificar que somos el admin y que estamos seguro de lo que hacemos, es decir, que tenemos más oportunidades de pensar en lo que vamos a hacer. Lo podemos fastidiar igualmente, pero recapacitas más en aquello que mandas al ordenador. 

Hay un par de comandos que permiten al usuario que está logueado tomar el control temporalmente del sistema y convertirse en superusuario, administrador o root, términos todos ellos sinónimos.

sudo

Después de sudo siempre va otro comando. Lo que hace sudo, es ejecutar el comando que le sigue utilizando temporalmente los privilegios de otro usuario (por defecto, root).

Se utiliza sudo de tal manera que el usuario estándar pueda usarlo para adquirir, temporalmente, los permisos de administrador.

Por tanto, si estamos logueados en nuestro sistema GNU/Linux con una distribución Linux Mint, y queremos actualizar el sistema para tenerlo niquelado y a la última, lo que haremos será abrir un terminal CTRL+ALT+T y teclear una a una las órdenes para que el sistema se actualice pero cada una de ellas con el comando sudo delante. El sistema nos pedirá la contraseña del administrador y listo, el sistema se actualizará automáticamente:

¡sudo es DIOS!

su

El comando su (de “switch user”) permite hacer un cambio de sesión de usuario, pero sin necesidad de cerrar la sesión del usuario actual. Se utiliza seguido del nombre de usuario con el que se quiere inicial sesión.

El cambio de forma del prompt nos permite identificar rápidamente si se está en una sesión de usuario estándar o de root. Si es de usuario, acabará en $, si es de root, acabará en #.

La cuenta root puede deshabilitarse a voluntad y sudo puede configurarse a voluntad.. Para ampliar información se puede leer este artículo.

La diferencia entre sudo y su, es simple. Sudo nos permite ejecutar un solo comando de administrador dentro de la sesión de un usuario estándar y su permite iniciar la sesión de cualquier usuario sin salir del escritorio, desde el mismo terminal del usuario logueado, aunque sea un usuario estándar.